Estudiantes de la Escuela Especial «Juan Sandoval» reciben lanyard inclusivo para mejorar la convivencia con el transporte público
La cinta identificativa permitirá a los conductores de la locomoción colectiva reconocer a alumnos con discapacidad no visible como el autismo
Estudiantes de la Escuela Especial «Juan Sandoval Carrasco» comenzarán a utilizar desde esta semana, el tradicional lanyard verde con girasoles para indicar en el transporte público que tienen discapacidad o condición no visible. Esta cinta identificativa representa condiciones como el autismo y es conocida en los aeropuertos. Ahora será utilizada por niños y adolescentes usuarios del transporte público.
La iniciativa denominada «Transporte inclusivo: reconociendo las discapacidades invisibles» fue posible realizarla gracias al propio establecimiento, apoderados de la escuela, seremi de Transportes, Fundación Psiconecta, Corporación Formatea y ADUTAX con el propósito de promover un transporte público más seguro, accesible e inclusivo para personas con discapacidades invisibles.
La directora de la Escuela «Juan Sandoval», Ruth Sáez, comentó que «es la materialización de una gestión que vino desarrollando la escuela en colaboración con el Centro de Padres a raíz de una problemática que se presentó desde que se instaló el pago digital en la locomoción colectiva. Esta escuela tiene un RBD (rol base de datos) de escuela básica, pero tenemos alumnos de 8 a 26 años por lo tanto eso provocó una discrepancia en el sistema de transporte principalmente con los conductores».
La directora explicó que con esta iniciativa se busca visibilizar las condiciones de discapacidad que no se ven a simple vista y «que se reconozcan usuarios neurodivergentes y puedan tener viajes en la locomoción colectiva, con respeto, consientes con personas neurotipicas pero también con personas neurodivergentes».
Cabe destacar que a partir del 1 de julio el transporte público de Antofagasta implementó un nuevo sistema de pago electrónico donde los usuarios pagan su viaje con tarjeta sin uso de dinero efectivo.
En este sentido el seremi de Transportes y Telecomunicaciones de la Región de Antofagasta, Pablo Venandy, dijo que al conocer la problemática de los alumnos de la Escuela Especial se reunieron con los representantes de las líneas de taxi buses para llamarlos a sumarse a esta iniciativa.
«Me pareció una idea increíble y empezamos a armar una estrategia para empujarla. Hoy la hemos concretado, vemos que este lanyard de color verde que es universal junto a unos stickers que se han pegado en todo el transporte público, va a permitir a los choferes identificar a los niños con condiciones diferentes y tengan el trato que merecen y les corresponden. Desde el principio creemos que es un tremendo proyecto de inclusión el cual apoyamos de forma inmediata y vamos a empujar para que los niños tengan una mejor inclusión en el transporte público», expresó la autoridad.
Símbolo internacional
Eduardo Cabeza, apoderado y uno de los gestores del proyecto, comentó que con el propósito de darle autonomía a su hijo «busqué opciones de cómo tener una postura más tranquila para que él se pueda transportar de manera independiente en las micros. En conversaciones con otras agrupaciones me di cuenta que ellos tenían la intención de implementar una credencial, pero los niños ya tienen la TNE y la credencial de discapacidad. Entonces era sumarle otra credencial y quisimos transpolar el uso del lanyard con girasol desde los aeropuertos hacia la locomoción colectiva porque es un símbolo internacional para reconocer discapacidades invisibles».
Desde la línea 107 y 108, su representante legal Alberto Rodríguez, aseguró que el sábado ya hicieron una capacitación donde se les informó a los conductores acerca de la implementación del lanyard. «Esto surge por una problemática de esta escuela que tiene con sus alumnos. Accedimos y conocimos este problema y teníamos que solucionarlo. En la capacitación muchos quedaron sorprendidos porque no entendían por qué niños grandes usaban TNE, estaban confundidos, pero les gustó mucho esta iniciativa y la van a replicar con otros colegas».
Para el presidente del Centro General de Padres del establecimiento, Rubén Jara, «nuestros hijos han tenido algunos problemas con los conductores porque se ven mayores y no se distinguen las discapacidades invisibles. De ahí surge la iniciativa para tener un mejor trato, no preferencial, pero si mejor atención y comprensión. Ahora con el uso de esta cinta en sus cuellos los conductores podrán identificar a los niños con discapacidades no visibles que los conductores no pueden ver».


